Celebramos el miércoles de Ceniza e iniciamos el camino hacia la Cuaresma.
Un tiempo para volver a lo esencial, hacer silencio inferior y abrir el corazón.
Que estos días sean oportunidad de perdón que abraza, fe que renueva y amor que crece en lo cotidiano.
Un camino de pequeños gestos, decisiones sinceras y esperanza viva.
«Conviértete y cree en el evangelio»










